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domingo, 13 de marzo de 2016

Rashômon (Rashomon)

Sigo con mi ciclo de Akira Kurosawa, después de disfrutar de "Yojimbo" y de prácticamente enamorarme de él con "Trono de Sangre" realicé un sorteo y "Rashomon" fue la elegida, me llamó poderosamente la atención que fuese una película de escasa duración por lo que en cuanto tuve un momento libre me puse a ello, la disfruté mucho, después de ver "Rashomon" veo que las otras dos películas de Kurosawa no eran casualidades de la vida, es un tío muy grande.
¿Por qué Kurosawa era un tío muy grande? Porque hacía cosas que no se hacían en su época y además las hacía bien, que no es fácil, utilizaba recursos narrativos muy interesantes y dinamizaba bastante la narración en algunos momentos en que la trama podía volverse pesada.
En primer lugar, los efectos de transición, la famosa cortinilla que nuestro querido George Lucas pone de manifiesto en cada una de las entregas de "La Guerra de la Galaxias", aquí Kurosawa la utiliza todo el rato y después de haber visto otras películas suyas, descubriremos que es un recurso que le gusta bastante, ya que es recurrente tanto en "Trono de Sangre" como en "Yojimbo".
Por otro lado, quiero poner el foco en los interrogatorios, todos los personajes pasan por un interrogatorio frente a alguien al que nunca podremos ver ni oír, me pareció un recurso muy original que convierte a "Rashomon" en una película única ya que innovó técnicas a principios de la década de los cincuenta, cuando el cine era (Salvo sonadas excepciones) aún algo mecánico, ahora puedo llegar a comprender porque los críticos dicen que "Rashomon" descubrió el cine japonés a todo occidente.
Posiblemente lo más llamativo de "Rashomon" es el argumento, Kurosawa se viste de Hitchcock, pero no lo hace como un imitador de tres al cuarto (Ejem, Dario Argento, ejem) sino como todo un maestro, nos ofrece un crimen contado hasta cuatro veces por cuatro personas distintas, cada uno lo cuenta de una manera haciendo que las cuatro versiones difieran completamente entre sí.
Hay quien quiere creer que mienten a propósito y tal..Yo no lo veo así, porque puestos a mentir, Toshiro Mifune (Enorme como de costumbre este señor, fetiche de Kurosawa) no habría confesado el asesinato, al igual que la mujer...Al final creo que Kurosawa nos quiere hablar de lo que nos hablaba Ramón de Campoamor "En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según del color del cristal con que se mira" y es que la perspectiva y como también decía Ortega y Gasset "Las circunstancias" influyen sobremanera a la hora de emitir juicios de valor, aunque a primera vista parezcan de lo más claros.
Así pues "Rashomon" tiene un mensaje claro y a la vez bastante pesimista, la gente miente, y por consiguiente si la gente miente puede mentirnos todo el rato, por ende, todo lo que conocemos y creemos seguro puede ser una burda mentira y manipulación, por eso Akira Kurosawa deja su final abierto, porque la vida es tragarnos mentiras y mentiras, una tras otra sin fin ¿Qué mentira te has tragado tú con "Rashomon"?
Valoración:********(8/10)

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