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lunes, 22 de septiembre de 2014

Wish I Was Here (Ojalá estuviera aquí)

El lunes es el día del espectador en mi ciudad, de ahí que mi sorpresa fuera mayúscula cuando las luces se apagaron y me encontré solo en la sala. Me temí lo peor, pero pronto, a los diez minutos concretamente, descubrí el motivo por el cuál la sala estaba vacía, "Ojalá estuviera aquí" no es la típica película que llena salas de cine ¿Por qué? Porque te obliga a pensar.
Hay que reconocer que la gente tiene demasiados problemas como para buscar otros problemas en el cine, la gente prefiere enchufarse y ver "Transformers" ¿Es eso malo? Para nada, no voy a ser yo el que eleve el hipsterismo hasta tales puntos, hay que enchufarse a ver películas de acción, hay que disfrutar de las palomitas y de las cosas pequeñas...Pero también y de vez en cuando, hay que sentarse a reflexionar sobre la vida, cosa que haces con "Ojalá estuviera aquí".
Ahora bien, probablemente te vayas de la sala del cine a los dos días no recuerdes muy bien de que iba la película, pero hay que reconocer que aunque nuestra memoria se asemeje a una playa y las olas vayan borrando las huellas de nuestras pisadas, si estas, han permanecido al menos un momento, todo habrá valido la pena.
"Ojalá estuviera aquí" camina de forma exitosa entre esa difusa línea que divide la comedia y el drama, Zach Braff escribe y dirige y juega con el espectador al juego del palo y la zanahoria, nos da momentos muy divertidos y memorables, como cuando pretende dar clase a sus hijos, pero también nos encontramos con momentos muy emotivos y con Mandy Patinkin (No sé vosotros, pero yo es verle y ponerme a decir ¡Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir!).
Ahora bien, hay que reconocer que el tema relación padre-hijo problemática es un tema muy manido y desgastado, si a ello le añadimos el cáncer como telón de fondo...Pues encontramos un argumento ciertamente típico, aunque no por ello menos efectivo todo hay que decirlo.
Además de todo lo nombrado en "Ojalá estuviera aquí" se realiza una fuerte crítica social a la religión judía en particular y a sus convencionalismos que conllevan las religiones y sus múltiples elementos de control de la sociedad.
Ahora bien, si hay algo que me chirría es toda la historia de Josh Gad, entiendo lo que nos quiere decir el director pero creo que su historia sigue sobrando y que se podía expresar lo mismo centrándonos algo más en el personaje de Zach Braff (Eso si, tengo que reconocer con la mano en el corazón que la referencia a Pokemon me ha resultado deliciosa).
Me llama la atención las múltiples caras conocidas que hay en "Ojalá estuviera aquí", Ashley Greene realiza una pequeña intervención como novia de Josh Gad (Otro personaje que no tiene desarrollo alguno y que sobra bastante de la trama, solo ayuda a ralentizar la película).
Por otro lado contamos con cameos de excepción como el de James Avery ("El Príncipe de Bel-Air"), Jim Parsons ("The Big Bang Theory") y Leslie David Baker ("The Office").
Por lo demás, me ha sorprendido gratamente Kate Hudson, de la cuál tenía otra idea por sus anteriores películas ("Como perder a un chico en 10 días y demás).
En definitiva, "Ojalá estuviera aquí" es un buen ejercicio de cine aunque hay que reconocer que se puede hacer un poco pesada en el tramo final, me resulta una agradable aportación a mi cultura cinéfila, la recomiendo.
Valoración:*******(7/10)

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